Katmandú/Kuala Lumpur/Ginebra, 8 de septiembre de 2026. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advierte que muchas familias siguen sin tener acceso a los servicios esenciales ni a la ayuda humanitaria en las zonas de Nepal afectadas por las inundaciones. Los daños generalizados en carreteras, puentes y redes de comunicaciones están dificultando el acceso a algunas comunidades, lo que plantea importantes retos para la respuesta humanitaria y deja a la población expuesta a las continuas lluvias monzónicas. La IFRC y la Sociedad de la Cruz Roja de Nepal (NRCS, por sus siglas en inglés) están proporcionando refugio de emergencia, atención en salud, agua potable y saneamiento, así como apoyo psicosocial y de salud mental. En Nuwakot, por ejemplo, la IFRC, junto con la NRCS, ha instalado depósitos de agua y una bomba de agua, lo que ha ayudado a restablecer el acceso al agua potable para unas 2.000 personas. También se está transportando agua en camiones a las comunidades afectadas, mientras los equipos siguen evaluando soluciones a largo plazo para reparar y rehabilitar los sistemas de abastecimiento de agua dañados. Dado que gran parte de la red de abastecimiento de agua existente ha quedado destruida, el suministro de agua de emergencia sigue siendo un salvavidas para las familias afectadas por las inundaciones. En la misma zona, con el apoyo de la IFRC, la NRCS ha puesto en marcha una clínica móvil de atención primaria de salud con capacidad para atender a 100 pacientes al día, lo que contribuye a acercar los servicios sanitarios esenciales a las comunidades afectadas y a subsanar las carencias en los servicios básicos. "Antes de la crecida repentina, se tardaba unas tres horas en llegar a Dhunche, en Rasuwa, desde Nuwakot. Hoy en día, el trayecto puede durar nueve horas o más por carreteras estrechas y peligrosas", afirmó David Fisher, jefe de la delegación de la IFRC en Nepal. "Cada retraso supone que